PIEL Y ESCAMAS

La epidermis de los peces segrega un abundante moco, que, por una parte, disminuye la resistencia debida al rozamiento con el agua y, por otra, dificulta la fijación de parásitos sobre el animal. También constituye una eficaz protección contra las más diversas sustancias tóxicas. La epidermis, fina y transparente, recubre las escamas, que son osificaciones de la dermis subyacente (corion). Unos pocos peces como, por ejemplo, los congrios, carecen totalmente de escamas. Otros sólo están parcialmente cubiertos por ellas. Las escamas crecen a medida que lo hace el pez, y sobre ellas, al igual que sucede en el tronco de los árboles, se forman anillos de crecimiento, mediante los cuales puede determinarse la edad de los peces. En vez de escamas, los tiburones y las rayas desarrollan dentículos cutáneos, que al tacto producen la misma sensación que el papel de lija de grano grueso.

Los alevines no poseen escamas en el momento de nacer, pero, pasado algún tiempo, cuando cuando miden unos 2 cm. de longitud, éstas empiezan a desarrollarse.

 

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