| HÁBITAT:
Epipelágico, nadando muy a menudo con la aleta dorsal y la
caudal fuera del agua en la típica imagen del tiburón en las películas.
Puede encontrarse tanto en zonas oceánicas como cercano a costa.
Muy combativo por lo que es buscado por los pescadores
deportivos. Solitario.
Carne blanca, muy apreciada.
Aletas tremendamente demandada al igual que el resto de tiburones.
Pesca, sedal, marrajera, redes,
palangres. Comercialmente muy perseguido y en los últimos tiempos,
al igual que todos los tiburones, tremendamente perseguido, ya sea
por sus aletas a precios exorbitados y por su carne muy apreciada
gastronómicamente. Al igual que la tintorera, pez martillo, zorro y
otros, España es el país de la Unión Europea que tiene la mayor
flota para la pesca de tiburones, siendo el país que más toneladas
de escualos captura. Recientemente en 2010 se ha prohibido por parte
de este país la pesca de tiburón martillo y zorro. Esperemos que la
prohibición sea indefinida y se incluya el total de especies de
tiburones como especies amenazas y en peligro, creando reservas y
ecosistemas protegidos.
Habita zonas
comprendidas entre la superficie y los 750 m. de profundidad. Lo
normal es encontrarlo en aguas superficiales a poco fondo, entre 0 y
150 m. Depredador, se alimenta de peces óseos, crías de delfines y
cetáceos, otros tiburones e incluso picudos o agujas, cefalópodos e
incluso puede atacar a mamíferos marinos.
Es uno de los
tiburones que puede llegar a ser potencialmente peligroso para el
hombre y se han dado caso de ataques a bañistas e incluso a
embarcaciones. Al igual que el tiburón blanco, puede llegar a
efectuar grandes saltos fuera del agua.
Su reproducción es
muy lenta como la mayoría de escualos, cada 3 años, y las crías
tienen entre 60 y 70 cm. Dada su lentísima reproducción, como
muchísimos otros tiburones corre peligro por la pesca tan intensiva
que se está efectuando sobre esta especie. Aunque no está incluida
en la lista roja de especies amenazadas, posiblemente haya que
incluirla en breve plazo y es verdaderamente lastimoso tener que
llegar a casi la extinción para incluir a una especie.
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