PRIMER CONSEJO:
Puesta en libertad de cualquier ejemplar que nuestra conciencia
indique como INMADURO. No solo hay que hacer caso de las tallas mínimas, debemos pensar
que éstas están hechas para pesca comercial y nos resultan hasta demasiado benevolentes.
Nuestro propio criterio es el acertado si somos responsables y sabemos lo que queremos
para el futuro. Poner en libertad al PEZqueñin.. nuestros hijos lo agradecerán.
ANJOBA:
Se recomienda, ya sea pescando desde la costa o en
embarcación fondeada, presentar el cebo (sardina entera, cola de caballa, etc.) en
una bajo de línea reforzado.
La caña ha de ser potente y el sedal de una resistencia notoria, ya
que este pez presentará una buena lucha y deberá resistir bastante durante el
combate.
Al curricán, los peces artificiales de 14 a 20 cm. simulando
caballas, haciéndolos trabajar a 3-4 brazas durante el pleno día y a sólo una o en
superficie en atardeceres y amanecidas.

CHAMBEL:
En la pesca de chambel se debe seguir el presente consejo: Jamás
atarse, o liarse, en manos o pies el sedal. En profundidades grandes existen especies de
tremendo tamaño que si bien es difícil su picada en la carnada, no es difícil y ocurre
muy a menudo que ataque a las piezas enganchadas en la chambelada. Un túnido, escualo u
otra especie que se tragara el chambel en estas circunstancias nos daría tal tirón que
nos quedaríamos sin dedos o nos iríamos al fondo marino.
Un truco para que jamás se nos enrede el sedal en la cubierta del
barco consiste en no pisarlo. Si el pelo es fino, con una simple pisada se nos enredará.
Otro truco para evitar lazadas y enredos es pasar el hilo de la
bobina a una plegadera grande, contra más grande mejor, con el fin de que el pelo se
amolde a ella y pierda la forma de vueltas que trae al sacarlo de la bobina. Jamás usar
directamente para chambel un hilo recién sacado de la bobina, será imposible evitar que
se enmarañe completamente.
Forma de
deshidratar sardinas para su utilización posterior.
Se separan los
filetes de ambos lados de la cabeza y las espina central. Se le quitan las aletas. En una
tabla se pone una fina capa de sal, se coloca una capa de filetes con la cara de la piel
boca abajo y se añade una capa de sal encima de los filetes. Se coloca la tabla en lugar
ventilado (sin que le de el sol directamente). Una vez secas las sardinas (24 horas)
pasarlas a un recipiente y congelarlas. Podremos hacer uso de ellas al cabo de varios
meses y una vez se introduzcan en el agua se hidratan y tendremos una estupenda carnada.
Forma de dar consistencia a una masilla si nos ha salido algo blanda y no
queremos añadir más ingredientes para secarla un poco.
Si una masilla
nos resulta poco consistente, simplemente con frotarla (amasándola) contra una tabla seca
tomará consistencia ya que la tabla chupará parte de liquido. Otra forma es utilizar
papel de estransa, pero en lugar de frotar extenderemos la masilla sobre él sucesivamente
para que el papel vaya chupando el sobrante.
Forma de ver mejor el puntero de una caña para no
forzar la vista y ver mejor la picada de especies sutiles y desconfiadas que apenas dan
el tirón cuando pican.
A veces
nos encontramos que especies sumamente desconfiadas no dan el tirón en la
picada y solo podremos notar su picada observando el puntero de la caña o la tensión de
la línea. Esto nos hace tener que estar fijando la mirada continuamente en el puntero y
en la línea, lo que hace que nuestra vista sufra o incluso no veamos la picada.
Cuando se
afloja o tensa una línea hay que tener buena vista para observarlo, para mejorar la
visión de la línea se puede poner un trocito de lana de color vivo en ella mediante un
falso nudo. El cambio en altura de esta señal nos indicará si se afloja o se tensa la
línea.
Con
respecto al puntero de la caña lo habitual es colocar cinta aislante de color rojo o
blanco (colores más visibles que otros) alrededor del puntero (10 cm). Si la caña es de
un color neutro (negro o similar), esto nos permitirá observar mejor el movimiento en la
picada.
No cabe
decir que si se efectua un gran tirón, no serán necesarios todas estas triquiñuelas ya
que la carraca nos lo indicará y la gran curvatura de la caña también.
Conservación de utensilios y aparejos.
Guardarlos siempre en sitios secos alejados
de la humedad y del sol directo. El sol en particular daña con sus rayos ultravioletas
los hilos.
Si
observamos que los anzuelos no están suficientemente afilados, para lo cual pasaremos el
anzuelo por una de nuestras uñas y si vemos que resbala es que no están lo
suficientemente afilados, tomaremos una piedra de afilar de grano muy fino y los
afilaremos con ella.
Si observamos
que nuestros anzuelos están tomando algo de oxido, no demasiado ya que lo mejor será
tirarlos entonces, introduciremos los anzuelos oxidados en vinagre fuerte y los dejaremos
de 12 a 24 horas. Luego comprobaremos si están afilados, los enjuagaremos y secaremos
para guardarlos en lugar seco.
Las
empuñaduras de nuestras cañas son las que normalmente se ensucian y deterioran más. Si
nuestras cañas tienen empuñadura de corcho y está en muy mal estado, para limpiarlas
hagalo mediante una lija de agua muy fina. Si el corcho no está en muy mal estado
limpiarlas mediante agua jabonosa y un cepillo sin frotar demasiado fuerte. Si la
empuñadura es sintética hágalo mediante agua, jabón y un cepillo.
Si por descuido hemos dejado que nuestras cañas y carretes se
vayan ensuciando con el paso del tiempo, habiéndose efectuado depósitos de salitre,
minerales y porquerías en anillas de acero, empuñaduras
de aluminio o metal, etc. podremos limpiarlas perfectamente con cualquier antical de los
que se usan en cocinas y baños. Una vez hecha la limpieza lavar muy abundantemente para
eliminar el producto corrosivo.
| Trucos enviados por :
Manuel Martínez Anzuelos, los anzuelos cuando despues de un lance viene el bajo con
un nudo,yo corto con unas tijeras y los meto en un bote de plastico,el de los carretes de
fotos,en su interior un poco de talco,y una vez en casa los afilo y como nuevos...como si
los hubiera comprado en la tienda.
Los cañeros de aluminio traen en la parte superior una pieza de
plastico que se nos va enseguida, yo lo solucione comprando una sección de tuberia de
pvc, la corte en tiras de unos 6 a 8 cmts y luego las fije al aluminio con 2 tornillos y
sus tuercas ( que sean de aluminio ó acero inoxidable).....para toda la vida y sin
oxido...
De vez en cuando saca la bobina del carrete, pon en un recipiente
agua y jabon neutro y con un trapo frota la linea y dejala en remojo un buen rato,enjuaga
despues muy bien con agua tibia...toda la sal y la suciedad se quedara en el agua y
tendras la linea como nueva otra vez.
|
Utensilios de fácil fabricación si nos quedamos sin
los originales.
Si alguna
vez nos quedamos sin plomos, algo que hemos utilizado la inmensa mayoría de pescadores
han sido las bujías. Es bueno tener una buena provisión de bujías que nos las darán en
cualquier taller y llevarlas en el coche por si acaso. Si en una mala jornada de pesca
perdemos nuestros plomos, nos olvidamos de ellos, o cualquier otra circunstancia, siempre
podremos echar mano de las bujías que llevamos en el coche, y por otro lado si la zona de
pesca es propensa a la pérdida, mejor perder bujías que nuestros costosos plomos.
A veces
nos hemos dejado nuestros pinchos en la arena, sobre todo por las noches, olvidándonos de
ellos hasta que a la mañana siguiente vamos a salir a pescar y nos damos cuenta de ello.
Una forma de preparar un cañero rápido es disponer de tubería de PVC. Cortaremos un
trozo a la longitud normal de nuestros pinchos y le daremos por uno de sus extremos un
corte recto y por el otro un corte rasgado en ángulo para que clave mejor. Si disponemos
de una lija o lima, limaremos el corte para que no queden rebabas que puedan dañar las
cañas.
A veces,
hemos llegado a la playa de arena y cuando nos hemos dispuesto a pescar hemos comprobado
que nuestros pinchos se han quedado en casa. Dios ya no pesco hoy!. No hay que preocuparse. Haremos un apaño lo mejor
que podamos mediante una botella grande de plastico ( fanta, agua, cocacola,
etc
)
.. Haremos un boquete en la arena con una profundidad como la de la
botella, cortaremos la boca de la botella a la altura de un diámetro similar al ancho de
nuestra caña. Introduciremos la botella y rellenaremos el espacio que quede entre el
boquete y la botella con piedras planas y arena. Lo prensaremos lo más posible para que
tome mucha consistencia el invento. Esto será una chapuza pero al menos podremos pescar
ese día. El pie de la caña lo podremos envolver con un trapo para que no sufra con el
roce de la botella.
Cabos nuevos.
Cuando
reemplacemos el cabo del ancla, posiblemente lo compraremos en bobinas las cuales vienen
liadas hacia dentro desde la fábrica. Al pasar este nuevo cabo al barco, no lo debemos
hacer directamente desde la bobina, ya que si así lo hacemos posteriormente vendrá
totalmente liado aunque nos parezca que ha quedado perfectamente desliado en el
compartimento. Debemos extender totalmente la cuerda previamente, bien pasándola por una
argolla colgada de alguna parte e ir tirando de su extremo hasta extenderla totalmente,
bien en el mar ( y sin que haya peligro de que otra embarcación pase por allí) ir
largando el cabo en su totalidad y posteriormente ir recogiendolo y pasándolo al
compartimento dedicado a ello.
DENTÓN:
Al ser animales solitarios y tremendamente territoriales, caso de
localizar un lugar en el que se obtenga un buen ejemplar, si se pretende conseguir un
nuevo ejemplar de la misma especie, tómese referencias del sitio y vuelva a intentarlo
transcurrido el tiempo. De momento en el mismo en el mismo sitio y en el mismo tiempo es
bastante probable que tan solo existiera el ejemplar capturado.
La hora idónea para la pesca del dentón es a la caída de la tarde
o al alba, preferentemente en el atardecer. Durante el día tan solo se le debe buscar si
existe buen oleaje después de días de calma. Los días nublados con marejada son buenos
para intentarlo durante el día.
Existe un cebo (carnaza) adecuado por experiencia propia, el cual me
ha reportado grandes ejemplares. El cebo es la sepia (jibia) de tamaño pequeño (15 cm -
choco). La sepia (jibia) viva se ensarta (mediante aguja) en un hilo del 40 atravesando
tan solo el "pellejo" superior por encima de la barquilla (el animal no sufre
daño). El anzuelo queda establecido justo tras la cabeza y al inicio de la barquilla. Si
no es posible la sepia viva no importa, siempre que exista un poco de correntín, de la
forma que está engarzada se moverá de una forma idónea para la captura del dentón.
LANZADO
EN EL MAR: SEÑUELOS
Existen pescadores que junto a los señuelos adaptan un trocito de
cebo o carnada para ayudar en las capturas. El cebo "engua" con olor el entorno
del señuelo ayudando a engañar al pez.
LUBINA
(ROBALO):
Los artes y métodos de pesca para la lubina son muy variados. Se la
puede pescar desde la orilla (surfcasting), en puertos y radas y desde embarcación.
Desde embarcación admite la pesca tanto en fondeo como curricán.
Se ha demostrado que la lubina admite métodos de pesca como los peces de agua dulce,
lanzado y mosca.
Para el curricán admite tanto los señuelos artificiales de peces,
como cucharillas ondulantes o plumas.
Particularmente me ha dado muy buen resultado la pluma blanca, la
cual la confecciono yo mismo con plumón de gallina e hilo rojo.
En cierta ocasión logré un ejemplar de más de 5 kilogramos en
cuyo estómago tenía 7 calamares de unos 15 cm cada uno, por lo que o se había comido
los desperdicios arrojados al mar por algún pescador o ese ejemplar era goloso por los
calamares. No descarto la utilización de cefalópodo para la pesca de la lubina.
El curricán con pluma se debe realizar lo más cerca posible de
costa y a muy poca profundidad (cuidado con las rocas, ya me he llevado más de un susto).
En los puertos, aunque yo no lo he practicado, he visto conseguir
bastantes y buenos ejemplares mediante el lazado de una sardinita pequeña, a la cual se
le quita la cabeza y se pasa (mediante aguja) y se hace una falsa lazada en la cola (para
sujeción en el lanzado).
Desde playa los días buenos son con rompientes en orilla, y un
señuelo inmejorable son las pequeñas anguilas, éstas se ensartan por encima del lomo en
la aleta dorsal para que no sufra daño. Señuelos de peces y cucharillas dan también
buen resultado. El lanzado se realizará justo por detrás de la rompiente (no importa la
profundidad, las he llegado a ver fuera del agua).
NUDOS Y
LAZADAS:
Es muy importante y aconsejable cada vez que se pretenda hacer un
nudo, ya sea empatillados de anzuelos, nudos de unión de sedales, trincamientos de
quitavueltas (giratorios) o cualquier nudo de unión de sedales con accesorios, el mojar
(humedecer) el hilo. De esta forma resbala y ajusta perfectamente.
ROLO:
Muy a menudo ocurre que las condiciones del mar no son las más
adecuadas para la pesca al rolo. Un fuerte viento o una excesiva corriente nos hace
desplazarnos a mayor velocidad que la adecuada. La velocidad adecuada no debe pasar de 3
nudos y en circunstancias adversas existe un buen truco para hacer que nos desplacemos a
menor velocidad. El mencionado truco consiste en largar un cabo con la cadena del ancla.
Esto nos dará un buen lastre a la embarcación y ralentizará la velocidad.
ALGUNOS
CONSEJOS PARA PESCADORES NOVELES.
La pesca es un arte que difícilmente se rige por unos parámetros
fijos . Los parámetros que rigen los factores que influyen en la picada de un pez son
tremendamente complejos y cambiantes según regiones, climas, factores medioambientales
del momento y un sin fin de actividades que influyen en este delicado arte.
Para cada lugar, tiempo, especie, y momento determinado,
el pescador debe hacer uso de sus conocimientos y versatilidad, y mediante todos
estos valores lograr adaptar una metodología adecuada que le permita conseguir los logros
propuestos.
Expuestos la tremenda variedad de factores intervinientes en
comprender la dificultad de la pesca, es indispensable aclarar que para un pescador novel,
el conocimiento, la intuición y experiencia se conseguirán con la práctica y
aprendizaje de los métodos de pesca, de los factores que influyen en la misma y de su
capacidad de conocimiento sobre las distintas especies.
Uno de los factores primordiales que afectan a la pesca son las
condiciones medioambientales. Las buenas condiciones favorecerán una buena jornada,
mientras que condiciones adversas la perjudicarán a no ser que la versatilidad del
pescador adapte sus métodos a estas malas condiciones paliando la dificultad que se le ha
presentado.
Dentro de las condiciones medioambientales debemos destacar las
siguientes: Temperatura del mar, es uno de los factores a tener en cuenta por todo buen
pescador. La temperatura del agua rige o afecta las apetencias alimenticias de los peces.
La mejor temperatura para las picadas son con agua templada, ya que la muy caliente
aletarga a los peces y la muy fría les hace requerir menos alimentación. Claro está
indicar que con excepciones de especies la mejor época para la pesca será la de los
meses templados. Comprobar tabla de mejores épocas de pesca por especies en la sección de LEGISLACIÓN Y VARIOS - apartado COMPLEMENTOS.
Hay un dicho que dice a día lluvioso el pez es menos perezoso. No
es cierto salvo que influyan otros factores. Sí se ha comprobado que los días de lluvia
leve el pescado se activa. Incluso existen métodos de pesca, como para el atún, en el
que se utilizan difusores de agua para levantar cortinas de espumas que representen bancos
de sardinas o pescado pequeño. También es cierto que los días de lluvia los ríos
desprenden al mar cúmulos de alimentos a los que los peces se acercan. Lo cierto es que
no parece ser un gran factor, que de por sí solo, afecte muy favorablemente a una buena
jornada.
El oleaje, por marea o viento, suele ser un factor importante para
la pesca. Las olas, mareas y viento, son responsables del movimiento tanto de superficie
como de fondo. No hay nada peor para la pesca que los puntos de marea muerta en los que
cualquier pescador habrá observado la total falta de actividad de los peces. Un pequeño
oleaje, marea o viento que favorezca el movimiento marino, favorecerán notoriamente la
pesca.
Tanto desde costa como embarcado, las correctas condiciones de marea
favorecerán en extremo una buena jornada de pesca. El pescador de lanzado, surfcasting o
métodos de lanzado desde costa, se verá favorecido y las mareas, rompientes y oleaje le
favorece los acumulamientos de desechos donde poder poner en práctica su técnica. Las
rompientes donde depredadores como lubinas actúan, se verán favorecidas para la pesca
con días adecuados de oleaje. Podemos asegurar que este punto es uno de los que afectan
principalmente para favorecer al pescador.
Con respecto a la presión atmosférica, barométrica, es otro
factor que influye notablemente en el comportamiento de los peces. Durante la disminución
de presión o estabilización de la misma, el pez hace mayor actividad, pasando a fases de
muy poca actividad en los cambios bruscos de alza de presión. Todo pescador habrá
comprobado que en los días anteriores a tempestades los peces detectan la bajada de
presión previa a la tormenta y se incrementa su actividad, sin embargo el/los días
siguientes a la tempestad las capturas son pocas y difíciles.
En resumidas cuentas debemos indicar que no existen factores fijos
que determinen que vayamos a lograr una excelente pesquera. Sí existen unos
parámetros que, si bien no siempre son acertados al cien por cien, mejorarán las
capturas y harán que los días difíciles no nos vengamos de vacío.
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